18 marzo 2006

LOS OJOS DE SATURNO

No suelo visitar mucho el museo de El Prado. Como es evidente cada uno tiene o siente predilección por algunos autores por encima de otros y en mi caso particular siempre me detengo más en las primeras salas dedicadas a nuestra colección de pinturas flamencas (la más importante del mundo, no en cuanto número pero si en cuanto a importancia de las obras) y en las salas de pintura barroca dedicadas a Velázquez y contemporáneos suyos. Por el contrario, siempre ha habido autores que no han conseguido despertarme sentimiento alguno hacia sus pinturas aún reconociendo su genialidad: este era el caso de Goya. Reconozco el paso importante que significó en la historia de la pintura, que fue el primer pintor moderno, aquél que comenzó a dejar atrás la estricta representación realista de la pintura con el dibujo para pasar a mostrar la expresividad de lo que pintaba a través de sus trazos y pinceladas, que abandonan las líneas y hasta la definición del dibujo en muchas ocasiones para convertirse en trazos de color. Goya comienza a pintar con todo lo que le viene a mano y que no son pinceles, incluso con sus propias manos. Sin embargo nunca me logró transmitir sensaciones especiales como las que sentía viviendo, por ejemplo, el dramatismo y belleza plástica del "Descendimiento de la cruz" de Van Der Weyden o la perfección absoluta e inapelable de Velázquez en cuadros como la "Fragua de Vulcano".

Hasta el otro día que caí en la sala donde están expuestas sus pinturas negras.

La sala es la más oscura y tenue de todo el museo. La intensidad de luz es mucho más baja para acompañar la temática y singular expresividad de esta serie de cuadros. Si los rincones de la sala ya de por sí se pintan oscuros y silenciosos imaginaos los cuadros expuestos, cuyos tonos no salen de la gama de ocres y negros; la sensación que uno tiene es la de adentrarse en un pequeño rincón oscuro de la mente del genial pintor de Fuendetodos. Para ser exactos el rincón donde guardaba su visión más tenebrosa y pesimista del mundo que le rodeaba: el rincón donde Goya guardaba los horrores de este mundo. La sala estaba completamente en silencio, pero si las pinturas hablaran, en esa sala sólo se oirían gritos y dolor.

Son muchas las teorías y misterios acerca del por qué de estos singulares cuadros de Goya. Mi ignorancia sobre este tema es tal que me impide hacer una valoración acertada sobre el asunto en cuestión, pero si me preguntaran mi punto de vista pienso que lo que hizo Goya fue sacar a flote los miedos y horrores del hombre, los monstruos que esconde. Así, si uno se fija, Goya dedica varios de sus cuadros a aquelarres de monstruosas y desfiguradas brujas que se apilan como oscuros rebaños de bestias; exactamente de la misma manera que representa la “Romería de San Isidro”. Es evidente que bajo esta monstruosa visión del mundo, para Goya la sociedad de la época que le tocó vivir (rodeada de guerras, no lo olvidemos) no difería en nada de esos conciliábulos de brujas y bestias. Los males del mundo están en los hombres, nos dice Goya, y cuando se juntan en sociedades, éstas son enfermas y monstruosas formas de aquelarres. En ellas las caras se apilan grotescas, expresivas hasta la locura, llenas de miedo. Si este cuadro pudiera escucharse emitiría risas grotescas, susurros demoníacos, súplicas de miedo…

Otro reconocido cuadro famoso de Goya representa a dos individuos golpeándose el uno al otro literalmente a palos en medio de un oscuro paisaje. Los hombres para Goya sólo esconden una naturaleza destructora, capaz de agredir al prójimo en un sinsentido y sinrazón. Con los pies hundidos en el fango no pueden evitar la imposibilidad de liberarse de la situación y sobrevivir. Su naturaleza les impide ayudarse, al contrario, ésta les empuja a una violenta agresión mutua que lejos de salvarles les condenará irremediablemente a la muerte. Goya nos dice algo que unos años después alguien expresaría: que el hombre es un lobo para el hombre.

Hay muchos cuadros de esta serie negra de horrores que representan muchas de estas ideas. Uno de ellos, el más misterioso quizás y singular es tal vez uno de mis favoritos. En él vemos a un perro en una mínima parte del cuadro; apenas es una mancha en medio de un indefinido cuadro que no representa nada más que un desdibujado fondo de color oscuro. La mirada del perro expresa temor, miedo, incertidumbre. No se ve claramente, pero transmite la sensación de que el perro siente miedo ante una inminente muerte, está también semihundido en una masa uniforme y mira temeroso a ese incierto fondo del cuadro que representa la incertidumbre del destino, la muerte siempre presente y su temor ante la que un pobre perro nada tiene que hacer. Goya expresó el miedo ante el devenir del tiempo, siempre incierto en lo que nos trae, y su inevitable muerte. Si pudiéramos escuchar ese cuadro oiríamos aullar a un perro entre sollozos contra el ulular del viento...

Pero de entre todos los cuadros hay uno que me dejó con la boca abierta durante varios minutos a pesar de haberlo visto millones de veces en libros o de pasada en ocasiones anteriores en el mismo lugar donde estaba colgado: Saturno devorando a su hijo.

De una manera estrictamente académica y teórica es una alegoría del tiempo. Representa los miedos de Saturno ante el empuje de la juventud de su descendencia que antes o después lo trasladará a la reserva del olvido y por lo tanto de la muerte. Y ante este terrible miedo que le lleva a sufrir hasta la agonía devora a su hijo acabando con él. Sin embargo, Goya lleva este tema a su terreno y lo hace secundario para tratar de resaltar una vez más la horrible naturaleza del hombre que esconde tras sus miedos.

Cuando uno mire este cuadro debe de centrarse en sus ojos. En el centro de la escena está el cuerpo del niño mutilado. Sin embargo Goya pinta un cuerpo de niño rígido, poco realista, poco creible y hasta desproporcionado; uno no encuentra sensación de que éste pudiera ser realmente los restos de un ser humano. Goya no quiere mostrarnos el horror de un cuerpo mutilado a mordiscos porque Goya no pintó el horror del hijo devorado por su padre. Goya pintó el horror del padre que dominado por el miedo devora a su propio hijo. No hay más horror en ese cuadro que el de Saturno.

Mirad sus ojos. Representan el miedo, el horror ante uno mismo. Expresan la locura de verse superado por los “fantasmas” personales que le empujan a uno a realizar actos tan terrible como devorar al propio hijo, a su propia carne. No hay más horror en ese cuadro que el de Saturno descubriéndose como un fraticida caníbal esclavo de su naturaleza y miedo, los cuales no logra dominar. Son de nuevo los miedos del hombre representados como monstruos. Si este cuadro se pudiera escuchar se oiría un gemido agónico de terror que escaparía del fondo de la garganta de Saturno mientras traga la carne de su hijo. Mirad sus ojos.

Las pinturas negras de Goya hablan de la mísera naturaleza humana esclava de sus miedos y de los horrores que ésta produce. Supongo que tuvo mucho que ver la época convulsa que le tocó vivir. Creo que es esto lo que a Goya llevó a pintar una romería como un aquelarre de bestias, a un pobre perro cualquiera como el presentimiento de la incierta muerte o a los ojos de Saturno como el horror del hombre ante su propia naturaleza, cuyo motor es el miedo, que le supera.

No dejéis de visitar sus pinturas negras si queréis sentir como se os remueve por dentro hasta las entrañas.

16 comentarios:

patrus dijo...

Como siempre me fascinan tus análisis... he estado pocas veces en Madrid y en una de ellas me acerqué al Prado pero tuve la mala suerte de que varias salas estaban cerradas, creo que por obras.
Me he fijado minuciosamente el cuadro del perro, he podido descifrar el contenido del fondo del cuadro, me ha provocado un escalofrío. En su día cuando vi el cuadro de saturno (no he tenido la suerte de verlo in situ, sino en un libro de pintura) me impresionó de una forma intrigante.
Gracias por tu análisis, siempre resulta didáctico leerte :)

sansar dijo...

exclente, elaborado y muy bien documentado post el que dedicas a uno de nuestros grandes pintores.
Me ha llamado la atención el cuadro de "La riña". Igual lo he leído en algún sitio y ahora me sale al volver a verlo, pero viéndolo me recuerda a las dos Españas. Una dicotomía siempre presente en nuestra história y que ahora, desgraciadamente, ha vuelto a resurgir.
Viendo el cuadro, parece que la cosa va para largo, que es un duelo a muerte, "cainismo puro" y que independientemente de las diferencias que puedan haber entre los dos, es la lucha para anular al otro, sabiendo que si desaparece uno desaparecen los dos.
La paradoja de nuestro pueblo.
Te has fijado que alrededor de los personajes casi no hay detalles? Las circunstancias son lo de menos, querido.
Wallias, cuando venga a Madrid me tienes que llevar de excursión a estas discotecas tan güays ;-)

Wallias dijo...

*PATRUS: Uys, no te tomes mis dicotomías personales como algo didáctico pq me temo que no soportaría ni un segundo de análisis por alguien que realmente entienda de esto. Yo soy un grandísimo ignorante, con una muy pequeña base cultural al respecto, aunque muy sensible a este tipo de cosas, eso sí. La pxma vez que vengas al Prado tendrás más suerte, salvo un par de salas están ya todas abiertas al público. EL fondo del cuadro que comentas es asombroso. Parece caricaturesco incluso ¿eh? Al respecto de Saturno, de verdad q no exagero cuando digo que me quedé boquiabierto mirandolo un largo rato. Espero que la pxma vez q lo veas te acuerdes de esto!! :D Un saludo Patrus!

*SANSAR: Bueno, pienso que tu mirada a este cuadro que comentas es completamente acertado. Goya en sus cuadris reflejó sobre todo la visión que tenía de la España del momento. Y éstos desde luego tb son una mirada a esa España. INcluso aturno puede representar la "vieja" España que devora la nueva y joven que viene pidiendo paso ante el miedo de desaparecer. SIn embargo (y esto es una teoría muy personal) creo que como todos los grandes genios universales, la visión de Goya va más allá de lo local.
Por cierto, es curioso lo q comentas al respecto de las dos Españas que se golpean, pq en aquél entonces también los foraneos se extraában de esa extraña cualidad española que consistía en andar siempre en liza unos con otros.

SI Goya viera lo de hoy....le daría para unos cuántos cuadros más ¿eh?

¿Discotecas? Hace años que no piso una!! De tapas si que te llevo tio!

Wallias dijo...

"El Duelo a garrotazos siempre ha sido considerado como un enfrentamiento fratricida, aludiendo a las guerras civiles españolas, aunque se puede extender a la violencia innata del ser humano que tanto criticaba la Ilustración"

Bravo Sansar! No es que me pareciera acertada tu opinión. Es que lo es! ENcontré este texto y quise ponerlo aquí para reconocerte el mérito :)

Horrorscope dijo...

Pedazo de análisis. Me quito el sombrero. Miren sus ojos- Esas palabras me han llenado. Ni que decir cabe que es uno de mis cuadros preferidos, como todos los tenebrosos de Goya.

Un abrazo.

Wallias dijo...

Muchas gracias Horrorscope. La verdad es q es un cuadro estremecedor, y si uno tiene la oportunidad de quedarse unos segundos mirando esos ojos estoy seguro que entederá lo que cuento...remueve a uno por dentro.

Gracias por la visita :)

XTN dijo...

Tengo que admitir (con un poco de vergüenza) que visité por primera vez el Prado el verano de 2004. Y mi intención era, sin duda alguna, Goya. Una parte de la obra de Velazquez ya se había exhibido en una retrospectiva en Barcelona, con lo cual ya pude gozarlo en su tiempo.
Pero tengo que admitir también, querido amigo Wallias que la contemplación del tríptico del Bosco me dejo completamente extasiado. Sin palabras.
No quiero compararlos, solamente reseñar el impacto que supuso en mi ese maravilloso cuadro.
Por lo demás, ha hecho usted un detallado análisis de una calidad sobresaliente y coincido con sus puntos de vista sobre las obras de Goya y en concreto sobre el cuadro del perro (protoimpresionista a mi entender).

Le felicito por su interesantisimo blog del que, le aseguro, voy a hacerme asiduo visitante. :-)

Wallias dijo...

El Bosco....uf...cuánto se podría hablar de él. Sin embargo no está entre mis favoritos...me parece demasiado críptico, con un simbolismo propio que a uno se lo explican o resulta imposible entender nada. A parte de que a nivel empcional no me logra transmitir nada especial.

Sin embargo es cierto q me impresiona a nivel plástico o visual...es algo singular en la historia de la pintura ¿eh? :D

Estoy de acuerdo también con lo de que Goya fue protoimpresionista y protoexpresionista...desde luego supone el paso de la pintura "clásica" a la "moderna", por lo menos hasta que llegara Picasso y cambiara como alguien que una vez dijo "toda la historia del arte q desde el arte rupestre de las cavernas venía a ser más o menos lo mismo"...

Y estoy por completo de acuerdo!!

Espero q vuelvas! al igual que espero poder sacar un rato para leer todos vuestros blogs, el tuyo en concreto descubierto a través de Horroscope y q es cierto q fue una muy buena recomendación

Salu2

Flanagan dijo...

Goya fue uno de esos genios que hace mucho que escasean en nuestro país. A mi sus cuadros siempre me han "acojonado" bastante. Su expresividad es acongojante.

CHICO VIEJO dijo...

Cuando estuve en el museo (sí, una vez sólo) me compré un par de detalles en la ineludible tienda de regalos.

Uno de ellos era (es) un marcador de páginas (o como coño se le llame técnicamente) que representaba el cuadro del perrito "hundido en la arena". Verlo es sentir.

Un genio Goya.

Un envidiable blogger Wallias.

Un abrazo.

Wallias dijo...

*FLANAGAN: A mí de verdad q todos sus cuadros tipo "El parasol", retratos reales, etc..aunque entiendo su genialidad nunca me transmitieron nada a nivel personal...pero sus pinturas negras...eso es otra cosa ¿verdad?

*CHICO VIEJO: Joder, en 3 palabras has concentrado todo el sentido del post. Para expresar "Verlo es sentir" he necesitado centenas de palabras, y en realidad quería decir ni más ni menos eso que tan brillantemente has sabido expresar y definir...así que me temo que la brillantez es tuya Chico Viejo, yo solo soy un charlatán que cuenta batallas solo por darme el gustazo de oirme como un abuelo cualquiera jajajajajaja. En serio, has resumido perfectamente lo que quería transmitir. Muchas gracias por tus palabras Chico Viejo :) Un abrazo

Javiario dijo...

Yo una vez estuve en un museo... pero me aburrí porque la gente de los cuadros no se movía.

XDDDDDDDD

Wallias dijo...

Pues entonces te recomiendo el museo del jamón!!!

:D

Eso si que se difruta tio!!!

:D

Pago la priemra ronda...

Darthz dijo...

Soy un poco ignorante en cuanto a la pintura, pero he de decir que siempre sentí una gran admiración hacia este arte, y con tu post he aprendido algo, por ello, gracias.

Un saludo ;)

Ismael dijo...

Felicidades por el post y por el blog.

Mira este enlace, por favor.

http://www.lahaine.org/index.php?blog=2&p=20238

¡Un saludo!

Inner Sanctum dijo...

Muy elaboradas tus palabras. Saturno... siempre presente.